CE3X 3.1: cambios en el certificado energético y la fotovoltaica
Qué cambia con CE3X 3.1: nuevo certificado, fotovoltaica, aerotermia, XML y efectos en rehabilitación y subvenciones.
EFICIENCIA ENERGÉTICATRÁMITES Y NORMATIVA
Pronertek Ingeniería
9/30/20265 min read


Desde el 30 de septiembre de 2026, los registros de las comunidades autónomas solo admiten, salvo las excepciones normativamente previstas, certificados de eficiencia energética realizados con las versiones actualizadas de los programas reconocidos. CE3X 3.1 adapta la herramienta al nuevo modelo de certificado, al nuevo formato XML y a una descripción más detallada de las instalaciones renovables.
El cambio no consiste únicamente en generar un informe diferente. También exige introducir y justificar mejor los datos del edificio, especialmente cuando existen instalaciones fotovoltaicas, aerotermia u otras actuaciones de rehabilitación energética.
Qué cambia con CE3X 3.1
El nuevo certificado incorpora más información sobre:
las características generales y la envolvente térmica del edificio;
los sistemas de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria;
las instalaciones renovables y su contribución energética;
las superficies empleadas en los cálculos;
las medidas de mejora y sus resultados;
las comprobaciones realizadas y la identificación del técnico certificador.
El objetivo es mejorar la trazabilidad: el certificado debe permitir entender qué información se ha utilizado y cómo se ha obtenido la calificación final.
La fotovoltaica deja de ser una aportación genérica
En versiones anteriores de CE3X, la producción fotovoltaica se introducía dentro del apartado «Contribuciones energéticas». CE3X 3.1 incorpora un apartado específico de «Generación renovable eléctrica», en el que la instalación puede caracterizarse con mayor detalle.
La herramienta diferencia la potencia instalada, la energía eléctrica generada y la energía renovable autoconsumida que puede asociarse a los servicios energéticos considerados en el certificado.
Producción fotovoltaica y energía computable no son lo mismo
Una instalación de 5 kWp puede producir, de forma meramente orientativa, entre 7.000 y 8.000 kWh al año. La cifra real dependerá de la ubicación, la orientación, la inclinación, las sombras, las pérdidas y las características de los módulos.
Sin embargo, el certificado energético no evalúa todos los consumos eléctricos de una vivienda. Considera principalmente los servicios de calefacción, refrigeración, producción de agua caliente sanitaria y determinados sistemas auxiliares. Los electrodomésticos, la cocina, la televisión o los equipos informáticos no se contabilizan del mismo modo dentro de la metodología.
Por eso, la producción total de la instalación, el autoconsumo real del inmueble y la energía renovable computable en el CEE son magnitudes relacionadas, pero no equivalentes.
Un ejemplo sencillo
Supongamos que una instalación fotovoltaica produce 8.000 kWh al año y que la vivienda autoconsume realmente 4.000 kWh. Si la calefacción, la refrigeración y el ACS incluidos en el certificado consumen 2.500 kWh eléctricos al año, no sería correcto aplicar automáticamente los 4.000 kWh de autoconsumo al cálculo del CEE.
La energía computable debe guardar relación con los servicios energéticos que forman parte de la certificación y con la metodología del programa.
Por qué la aerotermia cambia el resultado
La combinación de fotovoltaica y aerotermia cobra especial importancia. Una vivienda con bomba de calor para calefacción, refrigeración y ACS presenta consumos eléctricos vinculados directamente a los servicios incluidos en el certificado. En estos casos, la generación fotovoltaica puede reducir de forma significativa el consumo de energía primaria no renovable.
En cambio, una vivienda con calefacción y ACS mediante gas puede aprovechar físicamente la energía solar en sus consumos domésticos, pero la repercusión sobre la calificación energética puede ser menor. La misma instalación fotovoltaica no produce necesariamente la misma mejora en dos edificios distintos.
Nuevas superficies de referencia
El certificado diferencia entre:
la superficie útil considerada conforme al Real Decreto 390/2021;
la superficie empleada para calcular los indicadores energéticos según el CTE DB-HE.
En muchas viviendas ambos valores coincidirán, pero pueden diferir cuando existen espacios que forman parte del inmueble y no están incluidos en la envolvente térmica habitable. La distinción es relevante porque los principales indicadores se expresan por metro cuadrado y año.
Nuevo certificado y nuevo formato XML
El documento generado también cambia. El modelo incorpora nuevos anexos y más información sobre el edificio, sus sistemas, las energías renovables, las recomendaciones de mejora, las comprobaciones y el técnico certificador.
También se amplía la estructura del informe electrónico XML utilizado para intercambiar la información con los registros autonómicos. Desde el 30 de septiembre de 2026 deben utilizarse las versiones actualizadas de las herramientas reconocidas para generar los certificados que se presenten ante las comunidades autónomas, salvo las excepciones previstas en la normativa.
Las medidas de mejora ganan importancia
Las propuestas de mejora deben ofrecer información más útil sobre cada actuación: descripción, nueva calificación, reducción del consumo y de las emisiones, ahorro estimado, coste y periodo aproximado de recuperación cuando proceda.
Esto permite plantear una secuencia coherente de rehabilitación: reducir primero la demanda mediante la envolvente, mejorar después los sistemas térmicos e incorporar finalmente energías renovables en función de las necesidades reales del edificio.
Especial relevancia para rehabilitación y subvenciones
El rigor en la introducción de datos es todavía más importante cuando el certificado se utiliza para justificar ayudas públicas. Muchos programas comparan el CEE previo y posterior a la actuación y exigen determinados porcentajes de reducción del consumo de energía primaria no renovable, reducción de la demanda o mejora de la calificación.
La forma de caracterizar la fotovoltaica, la aerotermia, el aislamiento, las ventanas o los sistemas térmicos puede influir directamente en el resultado. Utilizar valores genéricos sin comprobar cómo intervienen en el cálculo puede producir una certificación poco representativa y comprometer la justificación de la ayuda.
Qué supone para técnicos e instaladores
CE3X 3.1 exige disponer de información técnica más completa y fiable: modelos y rendimientos de los equipos, potencias, características de la envolvente y las ventanas, datos de la instalación fotovoltaica, producción renovable y actuaciones realizadas.
La certificación energética deja todavía menos espacio para limitarse a introducir datos en el programa. Es necesario comprender qué representa cada valor, comprobar su coherencia y justificar cómo afecta al comportamiento energético del edificio.
Pronertek se adapta a CE3X 3.1
En Pronertek Ingeniería hemos adaptado nuestros procedimientos al nuevo CE3X 3.1 para preparar certificados energéticos de viviendas y edificios con instalaciones fotovoltaicas, aerotermia y actuaciones de rehabilitación energética.
Si necesitas elaborar o actualizar un certificado energético, justificar una subvención o coordinar la documentación técnica de una instalación, podemos encargarnos del análisis y la tramitación.
Tú instalas. Nosotros diseñamos, preparamos y gestionamos el resto.
Fuentes oficiales
MITECO: Procedimientos reconocidos para la certificación energética: https://www.miteco.gob.es/es/energia/eficiencia/certificacion-energetica/documentos-reconocidos/procedimientos-certificacion-proyecto-terminados.html
MITECO: Documentos y modelos vigentes desde el 30 de septiembre de 2026: https://www.miteco.gob.es/es/energia/eficiencia/certificacion-energetica/documentos-reconocidos.html
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